¿zoobloguer?

¿un blog? ¿un animal? ¿un experimento? ¿una broma sin gracia?

Alas del deseo: Poesía + Arquitectura septiembre 3, 2009

Filed under: oso gik — zoobloguer @ 10:16 pm
Tags: ,

Canción de niñez (primeros versos)

Cuando el niño era niño / andaba con los brazos colgando. / Quería que el arroyo fuera un río, / el río un torrente / y que este charco fuera el mar. / Cuando el niño era niño / no sabía que era niño. / Para él todo estaba animado / y todas las almas eran una. / Cuando el niño era niño / no tenía opinión sobre nada […]

Cuando el niño era niño / era tiempo para estas preguntas: / ¿Por qué yo soy yo?, y ¿por qué no tú? / ¿Por qué yo estoy aquí?, y ¿por qué no allí? / ¿Cuándo comienza el tiempo? y ¿dónde termina el espacio? / ¿No es la vida bajo el sol sólo un sueño?

– Peter Handke

En Alas del deseo (Der Himmel über Berlin, 1987) un ángel decide bajar a la Tierra y vivir como hombre. Así, el ángel renuncia a la inmortalidad, a la palabra siempre, a cambio de un hoy, y la palabra ahora.

Los ángeles escuchan y dan testimonio de la voz más secreta de los hombres. Desde una banqueta, el subterráneo y hasta en el circo; con esa voz los hombres claman auxilio, exudan meloncolía, ríen inocencia. Un ángel desea y se inicia como hombre. Un hombre olvida el deseo y se inicia en el nirvana.

Alas del deseo es una extensa colección de bellas imágenes de un Berlín poco conocido que está al borde de la caída del Muro. Esto y la poesía que inunda+embellece cada escena, hacen de ella una película que merece permanecer en la memoria.

Adjunto un póster.

Alas del deseo, póster original de cine

– Alas del deseo (póster de cine, en inglés) –

Der Himmel über Berlin)
 

El lado Benedetti del corazón mayo 20, 2009

Filed under: ping rnovik — zoobloguer @ 3:50 am
Tags: ,

Oliverio va por la vida tirando a cuanta mujer se encuentra un pedazo de “Rostro de vos“, un poema de Benedetti.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

El lado oscuro del corazón, película de Eliseo Subiela, que incluye entre su reparto a un Mario Benedetti en letras y en persona -hablando un extraño, pero poético alemán.

Publico el póster, intacto. Se trata de una excepción.

Póster: El lado oscuro del corazón (1992)

El lado oscuro del corazón (Eliseo Subiela, 1992)

 

Mario Benedetti cierra ese paréntesis mayo 18, 2009

Filed under: ping rnovik — zoobloguer @ 6:27 pm
Tags:

La vida ese paréntesis – M. Benedetti

Cuando el no ser queda en suspenso
se abre la vida ese paréntesis
con un vagido universal de hambre

somos hambrientos desde el vamos
y lo seremos hasta el vámonos
después de mucho descubrir
y brevemente amar y acostumbrarnos
a la fallida eternidad

la vida se clausura en vida
la vida ese paréntesis
también se cierra incurre
en un vagido universal
el último

y entonces sólo entonces
el no ser sigue para siempre

Mario Benedetti cierra ese paréntesis

Mario Benedetti
(14 de septiembre de 1920 – 17 de mayo de 2009)

La vida tiene sus paréntesis. Es fácil decir cuándo inician, pero no cuándo terminan.

 

Todos somos Borges y la noche mayo 12, 2009

Filed under: ping rnovik — zoobloguer @ 6:14 am
Tags: ,

Borges y la noche

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.

Así inicia Jorge Luis Borges su “Poema de los dones”.

Es bien conocido que Borges fue ciego cuando dirigió -esa es la ironía- la Biblioteca Nacional  de Argentina. Él mismo, lector sin mesura, infinito, con  “los libros y la noche” nos coloca en el centro mismo de su pesadilla y resignación: los libros están escritos por noches que no cesarán, y colocados sobre un  espejo que los multiplica, pero diluye.

Todos nosotros -creo profundamente es esto- vivimos inmersos en “libros” que cubrimos de nuestras propias “noches”. Cada quien distintos “libros”. Cada quien distintas “noches”. Y cada quien su propia tragedia impuesta. Autoimpuesta.

Por eso creo que todos somos, en cierto sentido, “Borges y la noche”.